“Ver la cara de satisfacción y alegría de los feligreses presentes es motivo de profunda gratitud ante todo a Dios por todos los beneficios que nos concede, pero también a tantas personas que, con su presencia y trabajo, procuraron reunir los fondos necesarios para ver cumplido ese sueño ampliamente anhelado. Además, agradecemos a Dios por todos aquellos que anónimamente colaboraron, siendo solidarios con nosotros. Sin duda alguna, sin el importante aporte económico (…) gestionado por FUNDAL Chile, aún estaríamos añorando ver materializada esta obra que será de tanta utilidad a la comunidad y todas las personas que busquen un lugar donde reunirse en nombre del Señor, sabiendo que Él siempre se hace presente entre aquellos que lo invocan. (…) Les estamos profundamente agradecidos. No saben el bien que nos han hecho.”

― Padre Carlos Naranjo, Rancagua