“Gracias una vez más a nuestros hermanos alemanes que ven más allá de sus fronteras, rogamos al Señor que compense su generosidad y puedan seguir ayudando a tantos hermanos que sufren la pobreza, sobre todo los niños, los más indefensos y los preferidos del Señor.”

― Hermana Ana Rosa Cruz, Congregación Hermanas Murialdinas de San José, Valparaíso